Juegos de madera: de la tradición al pasatiempo sostenible

Los juegos tradicionales fabricados con productos de madera no son un mero pasatiempo, sino un puente hacia algo más profundo y necesario en un tiempo en el que la digitalización y la IA lo han conquistado todo.

Son nexos con el pasado que nos recuerdan lo importante de volver a lo esencial, a lo táctil, de mantener viva la llama de la tradición. Recuperarlos en nuestros eventos es nuestra forma de ensalzar el ayer, de apelar a la comunidad y a las relaciones humanas.

Porque así es como se jugaba hacía siglos. Sin pantallas. Sin redes sociales. Sin IA. Simplemente, disfrutando con las manos con productos hechos ‘en casa’. Bien lo saben nuestros padres y nuestros abuelos.

Esta línea, que hemos bautizado como ‘juegos de madera’, consiste en promover juegos a gran escala, fabricados de forma sostenible, que apelen a esa tradición. Por ejemplo, un Tres en Raya gigante. O una Carrera de Animales. O juegos de precisión, como La Rana o el Plinio, que educan la paciencia y el pulso. O los que estimulan la coordinación y el movimiento, como el Hand Hockey.

El tres en raya gigante

Este juego es conocido mundialmente como Tic-Tac-Toe o Noughts and Crosses. Su origen es antiguo, y sus primeros vestigios datan de hace más de 3.000 años, en el Antiguo Egipto.

La dinámica es simple: dos jugadores se alternan colocando fichas en una cuadrícula. Su objetivo es alinear tres de ellas en una misma fila. En la versión de madera gigante, el tablero puede superar el metro de ancho y de largo y las fichas ser piezas grandes que permiten jugar de pie.

3 en raya gigante juego de madera

Juegos de animales

juego de dados carrera de animales

Se trata de una ‘race game’ con origen, de nuevo, en la Antigüedad, cuando los ciudadanos de Mesopotamia lanzaban los dados y hacían avanzar unas figuritas talladas en madera sobre un tablero con cuadrados similares a los de un parchís.

En la versión moderna, los jugadores lanzan un dado. Según el resultado, los animales se van desplazando por las casillas de un tablero. Es ideal para grupos y pone énfasis en la suerte y el compañerismo. Otra variante podría ser la de nuestra mesa de ‘carreras de caballos’, enmarcada en la línea de mesas de casino. ¿La conoces?

La rana o ‘frog toss’

También conocido en Latinoamérica como el ‘Juego del Sapo’ o, en inglés, como el ‘Frog Toss’, se trata de un clásico originario de América cuyas raíces se encuentran en una leyenda inca del lago Titicaca, donde se creía que los sapos tenían poderes mágicos y concedían deseos a quienes lograban lanzarles monedas en la boca.

La dinámica consiste en lanzar fichas metálicas intentando que caigan en la boca de una rana de metal o de madera, que suele estar incrustada en un tablero hecho de forma artesanal en el que hay una serie de puntuaciones para quienes encesten las fichas. Estas suman más o menos puntos según la distancia desde la que atine el lanzador.

El juego, tras expandirse por Europa, recibió nombres como Jogo do Sapo (Portugal), La Grenouille (Francia) o La Rana (España).

juego de tirar monedas a rana

La Jenga gigante

jenga gigante de madera para niños

El juego consiste en realizar una torre hecha con bloques de madera sin que esta caiga. Los participantes deben extraer piezas y colocarlas en la parte superior sin que la estructura colapse, pero en el formato gigante las piezas suelen medir de 15 a 30 cm de largo y la torre puede alcanzar más de un metro de altura.

La Jenga original fue creada por Leslie Scott, diseñadora y empresaria británica nacida en África Oriental. El nombre proviene del verbo suajili «kujenga», que significa «construir». Scott perfeccionó el diseño del juego a partir de bloques de madera para niños que usaba con su familia en Ghana en la década de 1970, y lo comercializó oficialmente desde 1983 en Reino Unido, donde se hizo particularmente popular.

Plinko: el fenómeno televisivo

El Plinko de madera es una propuesta que gusta mucho por su sencillez. Consiste en dejar caer una ficha desde la parte superior de un tablero vertical lleno de pequeñas clavijas. La ficha rebota de forma impredecible, como lo haría en un pinball, hasta aterrizar en uno de los compartimentos inferiores, cada uno con un premio o una puntuación.

Originado en la televisión estadounidense en los años 80, el Plinko –su nombre proviene del característico sonido o golpeteo de las clavijas, “plink, plink”– fue introducido en el programa The Price is Right. Es el juego ideal para captar la atención de los asistentes mediante el chute del azar, fomentar la participación y agregar valor experiencial a cualquier evento social o corporativo.

Plinko de madera

Hand Hockey: acierta con el disco

El Hand hockey es un juego de mesa en cuya variante de madera dos jugadores se enfrentan golpeando un disco con las manos con el objetivo de marcar goles en la portería contraria. Su diseño sencillo y funcional lo hace especialmente atractivo para eventos, ferias o reuniones, donde destaca por la velocidad y dinamismo de cada partida.

La ausencia de palas o sticks facilita el acceso para jugadores de cualquier edad y promueve la coordinación motriz y la agilidad visual, generando una competición directa, divertida y estimulante. Las versiones de mesa hechas en madera se inspiran en juegos nórdicos antiguos y en el popular air hockey, que fue patentado en los años 70 en Estados Unidos, pero eliminan los sistemas mecánicos y recurren exclusivamente a la acción manual para impulsar el disco.

hand hockey juego tradicional

Dos valores: la sostenibilidad y la exclusividad

En Abania sabemos que la sostenibilidad no es un mero concepto o una idea moderna; es una forma de relacionarnos con el entorno y, por supuesto, con el ocio. Por ello, nos gusta crear juegos cuyos productos sean elaborados de forma consciente. Trabajar con juegos de madera, en su mayoría trabajados a mano, nos convierte en aliados del medio ambiente.

Además, la madera es un material noble, sostenible y duradero que envejece con dignidad y no se estropea. Eso apela a nuestros valores esenciales como empresa: no buscamos crear un evento llevados por una filosofía del ‘consumo rápido’ ni de la ‘distracción pasajera’, sino con la intención de crear una experiencia duradera, siempre personalizada.

Nos gusta decir que cuando uno apuesta por Abania sabe que se quedará con un intangible: la sensación de haber vivido algo verdaderamente único.