La ruleta americana es una de las mesas de casino en alquiler más solicitadas del catálogo de Abania. Cuenta con un elegante diseño dorado en su cilindro de 80 centímetros de diámetro y un tapete azul. Sus dimensiones también son generosas: 2,5 metros de largo por 1,3 de ancho. Este equipamiento es, sin duda, el favorito de los clientes que apuestan por eventos originales y sofisticados.
Su atractivo reside en la mezcla de azar y estrategia que supone su uso: la ruleta americana permite hacer numerosas apuestas diferentes sobre números, colores, grupos de números, columnas o combinaciones, ofreciendo así una experiencia dinámica, social y emocionante durante cada giro.

Los juegos con mesas de casino despiertan el instinto lúdico, la eterna ilusión de vencer a la suerte. Durante una partida, el cerebro libera numerosos neurotransmisores relacionados con el placer, la motivación y la emoción. El más conocido es la dopamina, aquella sustancia química que refuerza la sensación de recompensa ante la posibilidad de ganar, aunque también se liberan endorfinas y adrenalina.
La disposición de los números aporta un factor extra de incertidumbre, lo que hace imprevisibles las rondas. Esto gusta especialmente a quienes buscan emociones fuertes. Si bien, como os hemos contado en anteriores posts, no se puede jugar con dinero real, el verdadero premio es sentir, por unos minutos, la fascinación colectiva de desafiar al azar.
Origen e historia de la ruleta americana
El origen de la ruleta se remonta al siglo XVII, concretamente a 1655 y a la Francia del Antiguo Régimen, aún sumida en las guerras contra España. Fue entonces cuando el matemático, físico y filósofo Blaise Pascal creó la primera versión de este juego. Aunque él no buscaba desarrollar un juego de azar: tan sólo quería desarrollar una máquina que permitiese el movimiento perpetuo.
Su máquina, aún muy precaria, consistía en una rueda con 36 números, sin ningún cero. En sus experimentos, al girar la rueda, vio qué una bolita caía cada vez en un número. Así podía realizar sus cálculos sobre probabilidad. Sin embargo, esa rueda, anticipo de ruleta, gustó tanto en su entorno, por lo divertido y por el misterio de cómo caía la bolita, que la gente empezó a usar el invento para apostar en reuniones. Con el tiempo, otros vieron en ella una oportunidad y le añadieron más reglas, más números y un ‘cero’ para que el casino tuviera ganancias, transformando el experimento de Pascal en el famoso juego de ruleta que hoy conocemos.

Así ocurrió en 1842, cuando los hermanos franceses François y Louis Blanc transformaron el juego añadiendo una casilla con el número cero. Esta innovación se introdujo inicialmente en el Casino de Montecarlo, en Mónaco, convirtiendo esta ciudad en el principal destino de casino antes de la Primera Guerra Mundial.
Tener un cero ayudaba al casino porque suponía un número extra que no pertenecía ni a los grupos de apuestas normales (los rojos y los negros, los números pares e impares) ni al resto de números del 1 al 36. Cuando la bola caía en el cero, casi todas las apuestas de los jugadores se perdían y el casino ganaba sus fichas.
El salto de la ruleta europea a la ruleta americana se produjo durante el siglo XIX, cuando el juego cruzó el Atlántico de la mano de colonos y emigrantes europeos que buscaban nuevas oportunidades en Estados Unidos.
Allí la ruleta no sólo mantuvo el cero heredado de los casinos europeos, sino que experimentó una transformación clave: la incorporación de un doble cero (00) en la rueda. Esta modificación, surgida para aumentar la ventaja del casino, dio lugar a la famosa ruleta americana de 38 casillas (los números 1 al 36, el 0 y el 00).
Así, el casino incrementó su beneficio potencial, mientras los jugadores disfrutaban de una variante aún más imprevisible y emocionante. Ese modelo de ruleta europea transformada en ruleta americana es el que hoy utiliza Abania en sus eventos de mesas de casino.
¿Cómo se juega a la ruleta?
Jugar a la ruleta americana de Abania es extremadamente sencillo, incluso para quienes nunca la han probado. Lo primero que debes observar es el tapete: sobre él hay un montón de números y, en un extremo, un gran cilindro dorado, que es la ruleta, con casillas del 1 al 36, además del 0 y el 00. El objetivo del juego es acertar en qué número caerá la bola al girar la ruleta.
Antes de cada ronda, el crupier dice: ‘¡Hagan juego!’. Los participantes colocan sus fichas sobre el tapete. Pueden apostar por un sólo número, por un color –rojo o negro–, por si el número vencedor será par o impar, por bloques de números, por columnas, por docenas o por diferentes combinaciones. Cada tipo de apuesta tiene un pago diferente, pero la lógica impera: a mayor riesgo, mayor recompensa.

Una vez listas las apuestas, el crupier lanza la bola blanca en la ruleta giratoria. Mientras esta da vueltas, él anuncia: ‘No va más’. Las apuestas quedan cerradas. Cuando la bola se detiene, gana el jugador que ha apostado por el número en el que ha caído. El crupier recoge las fichas de las apuestas que han perdido y reparte las ganancias.
Es importante recordar los dos números especiales de la ruleta americana: el doble cero (00) y el cero (0). Si la bola cae ahí, casi todas las apuestas sencillas (rojo/negro, par/impar, etcétera), pierden automáticamente.
Alquilar la ruleta americana para un evento de mesas de casino
Alquilar mesas de casino para eventos es totalmente legal en España. Este tipo de actividades, si bien parecen restringidas únicamente a los casinos, no constituyen ningún tipo de juego de azar real. La normativa española sobre el juego es clara y restrictiva: sólo pueden organizarse apuestas con dinero real en locales autorizados.
Cuando una empresa alquila mesas de casino para una fiesta, boda o evento corporativo, el juego se realiza exclusivamente con fichas sin valor económico, por pura diversión. Esto elimina cualquier riesgo de pérdida o ganancia real y convierte la experiencia en una actividad puramente lúdica, de animación o simulación, sin ánimo de lucro y sin transferencias de dinero entre los participantes.

Si quieres hacerte ya con tu ruleta americana, contacta con nosotros y solicita presupuesto para el alquiler. Ten en cuenta que todos nuestros equipamientos siempre incluyen un crupier y deben ser montados in situ en el lugar en el que se celebra el evento, por lo que necesitaremos las medidas del espacio y conocer el número de asistentes.
Las ruletas americanas de Abania también son personalizables, por lo que si quieres incluir el logo de tu empresa en el tapete o incluso en las fichas de juego, puedes hacerlo, aunque siempre recomendamos que sea con un poco de antelación.







